20 septiembre, 2021

¿Y SI LAS MUJERES NOS APOYÁRAMOS MÁS?

Sorprende cómo aún en nuestra sociedad, más que apoyarnos entre nosotras somos el contrario, sumamente críticas. Es una rivalidad que no se ve tan a menudo entre los hombres.

Este tipo de críticas se refleja en muchas áreas, sobre todo en aquellos que son temas denominados “sensibles” para muchas. Algunos ejemplos serían la crianza, el parto, el peso, la lactancia, el trabajo, la familia, los hijos y donde se juzga con extrema crueldad es en la sexualidad.

Pongamos de ejemplo cuando nos arreglamos para vernos bien. En ese caso nunca falta las típicas bromas con afán de hacer de menos o ridiculizar lo bien que una se ve. Típicos comentarios como “¿Por que te arreglas tanto?” (en tono burlesco), ¿Dónde está la fiesta?,… Son parte común de esta especie de Bullying de género, en vez de decirnos ¡Que guapa estás hoy! o ¡Que bien te queda ese color!.

Algo similar pasa con la opción de tener o no hijos, donde se mira con recelo a aquella mujer que opta por no tenerlos. ¿Por qué juzgar? ¿Por qué criticar?. Muchas veces el fanatismo se confunde con la falta de respeto y las descalificaciones o malas palabras son simplemente el mecanismo de defensa ante la proyección de la envidia y propia carencia.

¿Por qué mejor cuando sientas el impulso de criticar a otra mujer, intenta mejor reconocerle algo positivo? ¿Se imaginan lo poderoso que sería si sólo hiciéramos ese cambio? Y sin duda lo más sensato es que si no tienes algo bueno que decir de otra mujer, mejor no digas nada. Dejemos de criticarnos las unas a las otras y seamos más sensibles y cariñosas.

Os dejamos un texto de la psicóloga hondureña Karla Lara que refleja muy bien este concepto.

“Si las mujeres nos apoyáramos más y nos criticáramos menos, seríamos mujeres más fuertes, más estables, más duraderas en todos los aspectos: salud, familia, trabajo, economía, etc., no es que ciertas actividades o hechos sean incompatibles y que eventualmente nos lleven al fracaso como: la maternidad y el trabajo; o una mujer líder en su profesión y el matrimonio; o la soltería y la felicidad; o la juventud y la madurez; o la vejez y la salud; todas esas incompatibilidades son mitos que alimentamos día a día con la falta de empatía principalmente entre mujeres, con la falta de comunicación, de intención de ayudar, de estar genuinamente interesadas unas en otras, de querer complementar nuestras capacidades e incapacidades, de formar redes reales de apoyo, de solidaridad, de entendimiento entre nosotras. No tenemos que regresar a la tribu dirigida por una matriarca, solo necesitamos confiar unas en otras, abrazarnos más, sonreírnos más, preguntarnos unas a otras que necesitamos, ofrecer lo que tenemos, manifestar y reconocer los logros de otras, rescatarnos de nuestros fracasos y ayudar a recuperarnos”.

Desde AÔA creemos que escoger el amor por encima de cualquier sentimiento y emoción negativa es una fórmula que no puede fallar. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *